Etiquetas electrónicas para supermercados y autoservicios
Las etiquetas electrónicas para supermercados llevan el etiquetado a la oficina. Miles de referencias, ofertas cada semana y tarifas que cambian con cada proveedor: un trabajo que no se acaba nunca, y que deja de hacerse a mano.
Qué cambian las etiquetas electrónicas en un supermercado
Tarifas sin recorrer pasillos
Todo el lineal actualizado sin imprimir, cortar ni reponer carteles.
Promociones a su hora
Empiezan y terminan cuando toca, sin acordarse de quitar el cartel.
Lineal y caja coinciden
Y el precio por kilo o por litro, que la ley obliga a mostrar, sale siempre bien. Qué exige la norma →

Para el supermercado independiente y la cadena regional
Puede empezar por una sección, la que más precios cambia, y ampliar después. Las etiquetas electrónicas para supermercados se adaptan a su programa de gestión, y hay modelos para estantería, fresco y congelado.
La misma tecnología que ya usan las grandes cadenas
No son clientes nuestros. Son la prueba de que la tecnología funciona:
- Lidl anunció más de 50 millones de euros para llevarlas a sus más de 650 tiendas en España (Revista Aral).
- Alcampo calcula que en 84 tiendas liberará más de 42.750 horas de trabajo al año (Alcampo).
- Consum ha instalado más de 322.000 solo en frescos (Consum).
- Bon Preu las tiene en todos sus establecimientos (Food Retail).
Nuestro trabajo es llevar esa misma tecnología a su supermercado.
Preguntas frecuentes
¿Se puede hacer por fases?
Sí. Lo habitual es empezar por una sección.
¿Hay que cerrar la tienda?
Llámenos y le contamos cómo se organiza la instalación en un supermercado como el suyo.
¿Sirven para frío y congelado?
Sí, hay modelos para ello.
¿Lo vemos con su tienda delante?
Cada tienda es distinta, y por eso preferimos hablar. Llámenos o escríbanos: le enseñamos las etiquetas electrónicas funcionando y le decimos qué supondría en su caso. Sin compromiso.
De lunes a viernes, de 9 a 15 h. También en info@tfaindustries.com.